Salón presencial

El salón, a escala humana.

Tres salas por casa: una nave larga para mesas de rueda, una sala baja para cartas y un cuarto más recogido para contraprestación. Todo ocurre en el edificio, con personal de sala.

Nave de mesas con arcos y cortinas de lino

Mesas de rueda

Tapete terracota, sillas de nogal y una única rueda por mesa. El crupier trabaja de pie; el ritmo lo marca la sala, no una pantalla.

Mesas de cartas

Óvalos para siete asientos. Fichas de cerámica sin marcas comerciales. Se juega con baraja francesa y recuento a la vista.

Sala recogida

Un cuarto con olivo y lámpara baja, para partidas más largas. Capacidad limitada; la recepción puede anotar plaza.

Sala íntima de mesas
Detalle de tapete y lámpara
Salón principal al atardecer

Normas de sala

Mayores de 18 años con DNI, NIE o pasaporte. El personal puede repetir la comprobación al cambiar de sala.
Orvelia no concede crédito. Podéis solicitar pausa o autoexclusión en recepción. Si el juego deja de ser un ocio, pedid información sobre recursos públicos de atención.
No se fotografían mesas en uso ni documentos ajenos. Los teléfonos permanecen en silencio.